Retomando el blog
Hace muchísimo tiempo que no publico... ¿Por qué no retomarlo de nuevo?
La falta de tiempo, el trabajo, el cansancio... Podría facilitar mil razones por las cuales abandoné este blog; pero ninguna me convence, siempre tengo en mente escribir algo. Pues hagámoslo, es cuestión de voluntad, y de eso tengo algo guardado.
Mi situación es casi la misma, pero con una boca más que alimentar. Sobre esto podría escribir ríos de tinta. La paternidad no te cambia, pero inyecta matices a tu existencia difíciles de ignorar. Mi centro del universo era el mundo que me ha tocado vivir. Ahora el centro del mundo es mi hija, y todo mi universo gira en torno a su bienestar y educación. Antes mi trabajo era una manera de expresarme, un modo de vida. Ahora el trabajo es una mera herramienta necesaria, una pérdida de tiempo eficaz para mi familia. Pero sigo observando mi ciudad, una ciudad viva, que evoluciona, aunque en el fondo todo sigue igual. Siguen habitándola gente de toda ralea: gente buena, algunos más extraños de lo normal, otros tediosos y previsibles; tambien campan algunos seres despreciables a sus anchas. Esto me pone enfermo, pero ya hace muchos años que me he resignado a que en una ciudad de estas dimensiones, las ratas salgan de las alcantarillas en cuanto el sol se oculta dispuestas a promocionar las miserias de nuestra "decadente" sociedad. ¿He dicho decadente? Quizá sea más adecuado "nuestra próspera sociedad democratica y cuasi-civilizada".
Bueno, mejor no juzgar algo de lo que yo formo parte, para bien o para mal. Pues lo dicho, un saludo para todos y espero no importunaros demasiado con mis humildes epístolas.