Hacía cinco años que no tocaba el turno de noche, y ayer empecé con él. Para colmo, antes de coger el taxi, me visioné la película "Taxi Driver", en la que un taxista que trabaja en el turno de noche por las calles del Bronx, y de dudoso equilibrio mental, peina las sucias calles de su barrio observando lo que las grandes ciudades esconden cuando la gente de bien duerme en sus casas para madrugar la mañana siguiente. Aquí en Madrid es distinto. Aunque algunas penosas escenas de la película me recordaban situaciones vividas en mi trabajo, mi ciudad es más tranquila y ordenada que la que refleja la apasionante película de la que hablamos.
Pues chicos, a partir de ahora supongo que podré escribir más en estas páginas, ya que la noche tiene situaciones peculiares dignas de ser contadas y leídas. Por cierto, si no habéis visto todavía la película de la que os hablo, no dudéis en haceros con ella; aunque muchos opinarán que es una "rayada", a mí me parece muy interesante, sobre todo el final (cualquiera diría que estamos carentes de héroes). Saludos a todos.